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Hispano Villiers

Publicado en por tiempodeclasicos

Hispano Villiers

Tras la venta de las instalaciones de La Sagrera a ENASA Pegaso, la sociedad Hispano Suiza replegó su activo, personal y material a una fábrica más humilde, la de Hostafranchs, en el distrito de Sants-Montjuic de Barcelona.

 

En 1951 se fundó la sociedad Hispano Villiers, S.A. para, por mediación de la distribuidora Harry Walker, fabricar bajo licencia de la británica The Villiers  Engineering Company Ltd los afamados motores Villiers. Para  ello, Hispano Villiers, había solicitado permiso de nueva industria para la producción de velomotores y pequeños motores para usos  industriales y agrícolas (B.O.E. de 19/01/1950).

 

El primer motor Villiers fabricado en España no saldría hasta 1953, un producto de calidad que salvaguardaba, además, el buen nombre cosechado por la firma británica. Se trataba del modelo 101M, un monocilíndrico de dos tiempos, 121,67 cm3 y 6CV de potencia a 4500 rpm. La relación de compresión era de 8,25:1 y contaba con embrague de cinco discos en chapa de acero y treinta placas trapezoidales de fricción repartidas en dos de los discos.

 

 Hasta entonces, Hispano Villiers había importado los motores necesarios para abastecer el mercado nacional, así como la propia Harry Walker había hecho tiempo atrás.

 

En 1954 vería la luz el más popular de todos los motores fabricados por Hispano Villiers: el 6M de 197 cm3 y una potencia de 9CV. Las primeras unidades incorporaban un cambio de marchas de 3 velocidades y posteriormente de cuatro. Equipó a la mayoría de microcoches y motocarros fabricados en nuestro país además de alguna motocicleta.

 

Hispano Villiers

El capital de la empresa se amplió a 24 millones de pesetas (B.O.E. de 24/11/1956) y posteriormente a 36 y la plantilla creció hasta contar con 275 empleados.

 

El éxito conseguido con el 6M animó a los responsables de la marca a lanzar una microfurgoneta, naciendo así FH (Furgoneta Hispano, S.A.). Inicialmente contaba con el experimentado motor de 197 cm3 y soluciones técnicas poco habituales en ese tipo de vehículos.

 

En 1958, se lanzó uno de los pocos motores bicilíndricos que se fabricaban por entonces en España, un dos cilindros paralelo. Se fabricó en dos versiones, el 2T, de 250 cm3 y el 3T, de 324 cm3 y 17 CV de potencia a 5000 rpm. 

Hispano Villiers

La evolución del mercado, con la llegada de vehículos como el Seat 600, el Citroën 2CV o el Renault 4, que hundió el mercado de los microcoches, y la crisis del sector de la motocicleta hizo retroceder de forma sensible la demanda de motores Hispano Villiers.

 

Se pensó en varias alternativas para dar salida al stock acumulado, como la motocicleta Dusco.

 

Otra de las actividades que se desarrollaron en paralelo fue la fabricación de motores estacionarios para uso industrial en diversas configuraciones, número de cilindros y dos o cuatro tiempos.

 

En 1962 se fabricó un prototipo de motor de 50 cm3 y 2CV de potencia para la marca de ciclomotores Cremsa.

 

Finalmente, a principio de los años 70, Hispano Villiers cambió su nombre por Hispanomotor, S.A. y se dedicó a la fabricación de motores diesel de la marca Lombardini para aplicaciones industriales, actividad que se mantuvo hasta finales de la década de 1980.

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