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PRUEBA: Chrysler Diesel

Publicado en por tiempodeclasicos

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VIRTUDES

  • Buen nivel de acabado.
  • Comodidad y amplitud interior.
  • Consumo muy ajustado.

DEFECTOS

  • Concepción estética anticuada.
  • Demasiado balanceo en curvas.
  • Precaria visibilidad hacia atrás.

Dos son los turismos Diesel que podemos encontrar en el mercado español, el Chrysler que hoy nos ocupa y el 132 de Seat. Pese a estas limitadas posibilidades de elección no cabe duda de que el vehículo Diesel ofrece innegables ventajas de economía para el usuario, siempre y cuando, claro está, que éste recorra un mínimo de kilómetros al año.

Ahora bien, ¿por qué un Diesel tiene que ser grande? ¿Por qué no hay en nuestro mercado un vehículo del tipo Golf de VW?

Pues en realidad no lo sabemos, pero lo cierto es que sería ideal poder contar con un vehículo pequeño, ciudadano y rutero a la vez, animado por un propulsor pequeño, ciudadano y rutero a la vez, animado por un propulsor Diesel con unas prestaciones medias. No cabe duda de que sería un vehículo de gran aceptación, un vehículo que muchos esperan y que posiblemente llegue algún día.

Por el momento sólo contamos con vehículos quizás sólo apetecibles para uso profesional (taxi, viajantes de comercio, etc) pero no un vehículo Diesel para el gran público. Un vehículo que pueda gustar al usuario normal, aunque repetimos, por las circunstancias que sean, recorra un buen número de kilómetros anualmente.

Hoy traemos a nuestras páginas uno de los dos modelos que citábamos al principio, el nuevo Chrysler Diesel.

También se ha tenido especial cuidado en el capítulo de la potencia fiscal, con el fin de sobrepasar la cota de los 13 CV, el coche se queda en 12,9 CV, que nos obligaría a entrar dentro del 35 por ciento consabido.

ESTÉTICA Y ACABADO

Exteriormente, el modelo es sobradamente -quizás demasiado- conocido para el usuario. La conocida, conocidísima, carrocería del 180 o dos litros que sale de las madrileñas factorías de Villaverde. Una concepción estética que acusa, en gran medida, el implacable paso del tiempo. El modelo puede considerarse como «antiguo» o, cuando menos, no demasiado moderno y, desde luego, nada agresivo.

Es la típica y clásica línea de los años 60. Fundamentalmente, muy alto de cintura y, aunque la visibilidad es buena, no es precisamente superficie acristalada lo que sobra. El coche tiene una línea «pesada» con, eso sí, un aspecto de robustez. Las llantas de 14 pulgadas, contribuyen también a ello. Es, sin duda, «un americano en Europa». Y, quizás también, el último heredero de un cierto estilo de vehículo que ya está siendo claramente sobrepasado, sobre todo, cuando vemos el recubrimiento de vinilo del techo.

Los faros supletorios de larga, restan un poco de rigidez a la parrilla delantera, dando una cierta agresividad -si es que puede llamarse así- a la parte delantera.

Por lo demás, nada que llame la atención exteriormente, salvo por lo generoso de sus dimensiones, 4,52 m., de largo y 1,72 de ancho. En definitiva, el acabado exterior es bueno, pero sin más. Un anagrama «Diesel», situado en la parte trasera derecha, diferencia a la versión.

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HABITABILIDAD

Dos puntos marcan la habitabilidad del Chrysler Diesel, por un lado, la distancia entre ejes y por otro, la anchura del vehículo. Estos dos aspectos, influyen poderosamente a una buena habitabilidad y capacidad interior.

Esta generosidad de líneas, tenía que tener su repercusión en la amplitud interior, ésta, unida a la gran comodidad que tiene el vehículo, son, sin duda, sus puntos más favorables. Sobre todo en las plazas delanteras, el confort: está fuera de toda duda, el cual se ve acrecentado por la buena accesibilidad que ofrecen las grandes -y pesadas- puertas. Otro tanto sucede en las plazas traseras, aunque aquí la accesibilidad a las mismas se ve un poco más comprometida por el ángulo de apertura de las puertas. Si abrieran un poco más, sólo un poco, resultaría perfecto. Los asientos delanteros, son grandes y cómodos, aunque no sujetan demasiado el cuerpo puesto que no tienen una forma demasiado marcada. Un punto a su favor es la longitud de la banqueta, «piedra de toque» de la mayoría de los fabricados nacionales, la cual es prácticamente perfecta; así como la altura del respaldo, y las dimensiones de los reposacabezas.

Todo ello, nos viene a confirmar la idea de que se pretende realizar un coche en el que impere, sobre todo, la comodidad. Aún a riesgo de olvidar un poco otros aspectos, y penalizar bastante el capítulo del peso, 1.225 kgs., en vacío y 1.625 kgs., totalmente cargado. Quizás haya quien piense que no es un peso demasiado grande, pero si tenemos en cuenta que tiene una relación peso/potencia de 20,4 kg/CV.... juzguen ustedes mismos.

Cuando tratamos el capítulo de habitabilidad, no podemos dejar a un lado lo concerniente al maletero, enmoquetado en su totalidad. Está también en perfecta consonancia con el resto del vehículo, los 400 dm. -medida usual en esta clase de berlinas-, son muy aprovechables. Aunque al fondo del mismo encontramos un pequeño escalón que puede interrumpir cierta clase de bultos. De todas formas, la generosa tapa, que abre hasta muy alto, hacen posible una buena accesibilidad al mismo.

En definitiva, y para dejar cerrado el presente apartado, la habitabilidad del modelo está en perfecta consonancia con lo que es habitual en los vehículos de la categoría de dos litros, haciendo especial mención al confort.

POSTURA DE CONDUCCIÓN

Capítulo importante y directamente relacionado con el anterior, es el correspondiente a la postura de conducción.

De por sí, un vehículo de tales características como es el que nos ocupa -peso, volumen, prestaciones- es cansado de conducir, sobre todo en recorridos virados o zonas montañosas por lo que, una buena postura de conducción se torna extraordinariamente importante a la hora de emprender un viaje.

En líneas generales, e incluso entrando en detalles más o menos concretos, el Chrysler Diesel presenta una buena postura, así como una extraordinaria amplitud en el espacio de habitáculo que corresponde al conductor. El conjunto pedalier está bien situado, dimensionado y con la posibilidad de efectuar perfectamente la maniobra de punta-tacón, tanto por las dimensiones como por la situación entre el pedal de freno y el del acelerador.

Los asientos, aunque ya hemos dicho que no sujetan demasiado, pero, en contraposición, presenta un buen sistema de regulación, tanto de banqueta como de respaldo, con lo cual no es difícil encontrar la postura que más nos convenga. El volante, de tres brazos, tiene un diámetro adecuado, pero el aro es demasiado delgado lo que no resulta cómodo. Por otra parte, presenta una especie de cono -en su parte central- bastante antiestético y nada útil. Son pequeños detalles que evidencian los «añitos» del modelo.

Si ya hemos dicho que la postura de conducción es francamente buena, existe un pequeño «pero», se trata de la imposibilidad de sujetar el pie izquierdo. Si el hecho de que el paso de rueda no invada el habitáculo, es digno de elogio, no lo es tanto el hecho de que -como decimos- el pie izquierdo (que normalmente encuentra apoyo en el paso de rueda) quede «flotando», no hubiera sido nada difícil haber previsto un falso pedal -o algo similar para tal fin.

Ahora bien, lo que nos parece inadmisible es que, un coche de esta categoría y precio, no monte cinturones autoenrollables, sino de tipo totalmente convencional cuya regulación..., necesita tiempo, bastante tiempo. No cabe duda, de que debería haberse cuidado este detalle.

En lo concerniente a la visibilidad, la altura de caja -como ya hemos apuntado- influye poderosamente en la superficie acristalada y, como consecuencia, en la visibilidad. Mientras que hacia la parte delantera la visibilidad es perfecta, no sucede lo mismo hacia la parte trasera del vehículo, sobre todo a la hora de efectuar aparcamientos se calcula mal. Bien es verdad que se trata también de un problema de adaptación. Por otro lado, no vendría nada mal un retrovisor exterior un poco más grande.

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SALPICADERO, TABLERO DE INSTRUMENTOS Y ESPACIO PARA OBJETOS

Tal como corresponde a la concepción general del vehículo, el salpicadero es de generosas dimensiones, terminado en negro. Como todo, acusa en su diseño el paso del tiempo. En la parte derecha, justo delante del pasajero, se encuentra la guantera con tapa, la cual, mientras está cerrada, da la sensación de ser más grande de lo que es en realidad.

Por lo que respecta al tablero de instrumentos, está dividido en tres esferas que alojan, de izquierda a derecha, el cuentakilómetros, varios indicadores y testigos, y un reloj horario. Totalmente a la izquierda de estas citadas esferas, un orificio de aireación también redondo.

Justo debajo, una fila (a ambos lados del volante) con diversos mandos entre los que se encuentra el del precalentador para poner en marcha el motor cuando está frío. No debemos dejar pasar la comodidad que supone el que todas las operaciones que requiere un Diesel, tanto para ponerlo en marcha como para pararlo, agrupan en la propia llave de contacto. Asimismo, los mandos de luces, intermitentes y limpiaparabrisas, están también muy agrupados, en diversas palancas, junto al volante. Quizás las esferas de instrumentos son un poco pequeñas, y no estaría de más la adopción de un cuentarrevoluciones, elemento siempre práctico y de gran ayuda para el conductor. Por otra parte, interesante el detalle del reostato que actúa sobre la iluminación del cuadro de instrumentos, posibilitando la mayor o menor intensidad de la misma.

No demasiado bien resulta esta luz testigo del desgaste de pastillas de freno. La idea es muy buena, puesto que en todo momento se puede conocer el estado de los frenos desde el propio habitáculo, pero la luz avisadora se enciende justo en el mismo sitio donde pulsamos por lo que no se aprecia con toda la nitidez que sería de desear.

Si todo lo expuesto es favorable, no sucede lo mismo con los espacios previstos para acomodar pequeños objetos, por ejemplo junto a la palanca de cambios: no hay previstos sitio a tal efecto, solamente uno, casi insignificante en la parte trasera de la consola central (entre los respaldos de los asientos).

INSONORIZACIÓN INTERIOR

Como es lógico, y a nadie se le oculta, los motores Diesel presentan una mayor rumorosidad que los de gasolina pero, aún con todo en el vehículo que nos ocupa el ruido es discreto y muy soportable. Ahora bien, el problema reside en la palanca de cambios, la cual presenta, sobre todo en punto muerto, una vibración grande. Es posible que se trate de un problema específico de la unidad concreta que nos tocó en suerte pero, con todo, esta vibración se hace francamente molesta, sobre todo en largos recorridos.

COMPORTAMIENTO EN CARRETERA: SANO PERO CON DEMASIADO BALANCEO

Se trata de una berlina clásica, es decir motor delantero y propulsión trasera con lo que su comportamiento en carretera se manifiesta claramente sobrevirador. Aunque desliza la parte trasera, sus reacciones son limpias no dejando opción a los sustos. De todas formas, no debemos olvidar que nos encontramos ante un vehículo cuya potencia no es, ni mucho menos, excesiva con lo que, tendremos que poner atención de no sobrepasar los límites de adherencia puesto que si queremos salir de un apuro a base de acelerador, se presentarán problemas. Llevando a cabo una conducción normal, tal como exige el modelo, no tendremos ninguna clase de problemas.

El vehículo balancea demasiado en curva, sin duda, debido al puente rígido trasero y a la distancia entre ejes, así como el propio peso del coche. Debido a esa continua búsqueda del confort, se ha proyectado una suspensión demasiado blanda, consecuencia directa del balanceo al que aludimos. Pero, de todas formas, no olvidemos que no se trata de un modelo para hacer «numeritos», simplemente se trata de un vehículo que nos permitirá realizar largos recorridos con el mínimo cansancio.

Los viajes tenemos que tomárnoslos «con calma», puesto que los adelantamientos se hacen «interminables», debernos tener campo y campo para adelantar. Nada de prisas, puesto que la brillantez -más bien la falta de ella- del motor no nos permite otra cosa. Los 60 caballos del propulsor son totalmente mansos, y no podemos olvidar tampoco la elevada relación peso-potencia, factor determinante en las prestaciones de un vehículo.

DIRECCIÓN

Por lo que se refiere a la dirección, siempre refiriéndonos al uso práctico del vehículo, el sistema de cremallera es bien preciso y no es demasiado dura debido a su desmultiplicación. De todas formas, no olvidemos que el coche lleva la mayor parte de su peso sobre el tren delantero (un motor Diesel pesa lo suyo) y, como consecuencia, sobre la dirección, por lo que ésta, sobre todo a la hora de realizar aparcamientos, se torna bastante pesada. En carretera, siempre que no se trate de un tramo demasiado dura debido a su desmultiplicación. De todas formas, no olvidemos que el coche menor. De todas formas, un sistema asistido le vendría muy bien.

FRENOS

El modelo adopta la solución mixta, es decir, disco en el tren delantero y tambor en el trasero. Personalmente -lo hemos repetido muchas veces- no somos demasiado partidarios de tal solución. Bien es verdad que a baja velocidad, circulando en ciudad por ejemplo, el sistema parece ser más eficaz que los cuatro discos, pero en carretera no estaría mal poder contar con la potencia de frenada que representa tener disco en las ruedas traseras. Al coche le cuesta «lanzarse», pero una vez que ha adquirido velocidad, debido a su importante peso, podemos tener ciertos «problemillas» para pararlo. De todas formas, no frena mal. Pero, repetimos, somos más partidarios -sobre todo en un vehículo de esta envergadura- de los cuatro discos.

CAMBIO

Sin duda uno de los puntos muy aceptables del coche. El cambio de cuatro velocidades y M.A., presenta un funcionamiento suave y preciso, aunque quizás en algunos momentos la segunda se muestre un poco «recalcitrante», pero es la excepción. A su buen funcionamiento, contribuye también la posición y configuración de la propia palanca. Esta está bien situada, muy «a la mano», con la longitud justa y un pomo, de extraña forma, pero que resulta muy adaptable y cómodo para la mano.

Como ya apuntábamos, es una lástima que vibre tanto como vibra. Desde luego, ya sabemos que las vibraciones de un motor Diesel, son claramente más fuertes que las de uno de gasolina y ello incide directamente sobre la caja de cambios y, como consecuencia, sobre la propia palanca pero, con todo, no deja de ser un hecho ciertamente molesto que fatiga al cabo de unos cuantos kilómetros.

Queremos hacer hincapié, para cerrar el apartado del comportamiento en carretera, sobre el capítulo de consumo. Nos ha sorprendido gratamente la cantidad de combustible gastada por cada 100 Km., el vehículo ha consumido 7,5 litros, lo que no es excesivo en absoluto, sin duda, un consumo muy ajustado sobre todo, teniendo en cuenta el precio del gas-oil, llegamos fácilmente a la conclusión de que nos encontramos ante un modelo de bajo costo de mantenimiento. Bien es verdad que no alcanza prestaciones demasiado brillantes, pero una cosa se compensa con la otra. Y, desde luego, cuando optamos por un Diesel ya sabemos que no compramos un coche «de carreras», sino un vehículo barato de costo de combustible, y esto se ha logrado plenamente.

Teniendo en cuenta que el depósito de carburante admite hasta 65 litros, representa poseer una autonomía de unos 810 kilómetros aproximadamente.

MOTOR

El propulsor que se adopta ha sido realizado sobre la base del ya conocido Barreiros C-24, el cual ha sido objeto de importantes modificaciones, con el fin de no sobrepasar la cota de 13 CV fiscales.

La cilindrada es de 1.918 c.c., desarrollando una potencia de 60 CV (DIN) a 4.000 rpm., un par máximo que se sitúa en 12,8 mkg. a 2.100 vueltas y la relación de compresión es de 20/1.

Hay un detalle muy interesante en el motor que no queremos pasar por alto. Se trata de un pequeño recipiente, que siempre mantiene una reserva de gas-oil para el caso de que nos quedemos sin combustible. De todos es sabido el engorroso problema que se presenta si dejamos agotar completamente el depósito, y se desceban los inyectores. Para poner otra vez el motor en funcionamiento... no quiero ni pensarlo. La operación es sucia, un tanto complicada y siempre desagradable. El fabricante ha pensado en el usuario.

PRESTACIONES

Reprise

 

400 metros, en 4ª., a 40 km/h

22"4/10

1000 metros, en 4ª., a 40 km/h

42"7/10

Aceleración

 

400 metros, con salida parada

23"3/10

1000 metros, con salida parada

42"7/10

Velocidad máxima

 

km/h (a 6.230 r.p.m.) en 4ª

133,83

CONCLUSIÓN

En este caso, la conclusión de la prueba no ofrece demasiados problemas, y tenemos una idea absolutamente clara del vehículo. Sin lugar a dudas es un coche eminentemente cómodo y confortable, quizás uno -si no el que más- de los más cómodos del mercado. Y decimos esto, porque no sólo se ha pensado en la confortabilidad de las plazas delanteras, sino que también las traseras son francamente confortables.

Por otra parte, el nivel de acabado es francamente bueno, tanto en el interior como en el exterior. Bien es verdad que los diseños del coche no son precisamente modernos pero preferirnos unos diseños no demasiado espectaculares y una terminación buena. Definitivamente, nuestro aplauso al apartado de confort y terminación.

En lo referente a la mecánica y prestaciones, no nos olvidemos que estamos ante un Diesel. El coche es pesado de conducir y no podremos lograr medias espectaculares en un viaje pero, en contraposición, el consumo está muy ajustado, es bajo. Sobre todo si pensamos en el peso y envergadura.

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FICHA TECNICA

MOTOR

Cilindrada: 1.918 c.c. Diámetro: 82 mm. Carrera: 90,8 mm.

Potencia máx.: 60 CV (DIN) a 4.000 rpm.

Por máximo: 12,8 mkg. a 2.100 rpm.

Árbol de levas: En bloque. Alimentación: Inyección.

Relac. Comp.: 20/1.

CAMBIO

4 velocidades, todas sincronizadas, y M.A.

SUSPENSION

Delantera: Tirantes Independientes McPherson con muelles helicoidales y barra estabilizadora. Amortiguadores hidráulicos.

Trasera: Eje rígido con brazos longitudinales de acoplamiento. Muelles helicoidales. Amortiguadores hidráulicos.

FRENOS

Sistema mixto. Doble circuito independiente con servofreno. Delanteros: Disco. Traseros: Tambor.

DIRECCION

Cremallera y piñón, Radio de giro, 5,5 m.

DIMENSIONES

Largo: 4,52 m. Ancho: 1,72 m. Alto: 1,45 m. Dist. entre ejes: 2,66 m. Vía delantera: 1,40 m. Vía trasera: 1,39 m. Maletero: 400 dm. Dep. Combustible: 65 litros.

PESO

Vacío: 1.225 Kg. Cargado: 1.625 Kg.

 

Fuente: MOTORAUTO, 1978.

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